Un estudio evolutivo revela que los osteodermos aparecieron de forma independiente en varios linajes de lagartos y que los goannas australianos los perdieron y luego los recuperaron, desafiando ideas clásicas.

Un estudio evolutivo revela que los osteodermos aparecieron de forma independiente en varios linajes de lagartos y que los goannas australianos los perdieron y luego los recuperaron, desafiando ideas clásicas.
