Ante las restricciones estadounidenses, el gigante asiático apuesta por procesadores propios y construye el LineShine, una máquina de 47.000 CPU que busca alcanzar más de 2 exaflops y desafiar el dominio de las GPU.

Ante las restricciones estadounidenses, el gigante asiático apuesta por procesadores propios y construye el LineShine, una máquina de 47.000 CPU que busca alcanzar más de 2 exaflops y desafiar el dominio de las GPU.
