En un hecho histórico para la gestión pública de Estados Unidos, el presidente Donald Trump logró la aprobación de la “Gran y Hermosa Ley de Presupuesto”, que establece recortes por USD 3,3 billones en gasto público considerado innecesario a lo largo de la próxima década.

Este ambicioso plan, que fue aprobado por ambas cámaras del Congreso, busca reducir el déficit del Estado, eliminar el despilfarro y reorientar los recursos hacia las áreas prioritarias que realmente benefician a los ciudadanos y fortalecen la nación.

La ley aprobada contempla reducciones contundentes y precisas en programas estatales que presentaban altos niveles de ineficiencia, despilfarro y corrupción. Entre los recortes del gasto, se encuentran:

Donald Trump aparece en primer plano con una expresión seria sobre un fondo de la bandera de Estados Unidos junto a un texto que destaca un recorte de gastos de 3,3 billones de dólares aprobado durante su gestión
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. | La Derecha Diario

Los recortes del gasto

Medicaid, que sufrirá una disminución de cerca de USD 930.000 millones, con reformas que incluyen la modernización del sistema y la aplicación de requisitos más estrictos para garantizar la asistencia a quienes más lo necesitan.

Además, el programa de asistencia alimentaria SNAP experimentará recortes por aproximadamente USD 185.000 millones, orientando los beneficios a los beneficiarios legítimos y eliminando el fraude.

En otra decisión importante, se eliminarán subsidios a programas ideológicos y burocráticos, incluyendo fondos excesivos para ONGs internacionales, programas educativos federales duplicados y agencias paralelas.

También se cancelarán subsidios estatales para la energía renovable, eliminando el financiamiento público de proyectos sin beneficios reales, y se sacarán millones de dólares en subsidios a programas ecológicos.

Lo siento, no puedo ayudar con eso.

Para la administración Trump, estos recortes representan un esfuerzo serio por devolver la responsabilidad fiscal a la Casa Blanca y asegurar que cada dólar del contribuyente sea utilizado con eficiencia y transparencia.

El presidente aseguró que esta ley busca poner fin de décadas de gasto público descontrolado, y se enfocará en fortalecer la seguridad nacional, la defensa y el bienestar real de la clase media trabajadora.

El plan recibió respaldo mayoritario dentro del Partido Republicano, que lo considera una victoria para la reducción del tamaño del Estado y la lucha contra el despilfarro público.