Durante la cumbre presidencial del Mercosur celebrada en Buenos Aires los días 2 y 3 de julio de 2025, Argentina firmó un memorando de entendimiento para promover la integración energética regional.

El objetivo principal es mejorar la interconexión de redes eléctricas y gasíferas entre los países del bloque, fortaleciendo la seguridad energética y apoyando la transición hacia fuentes renovables.

Esta medida se suma al compromiso formalizado con Brasil y Paraguay de exportar gas natural, especialmente desde la formación de Vaca Muerta. El memorando contempla el desarrollo conjunto de infraestructuras, como gasoductos y líneas eléctricas, con el apoyo técnico de organismos como OLADE y CAF.

Integración gasífera y eléctrica con visión a 2040

El proyecto de integración gasífera ya se encuentra en proyecto técnico: la segunda fase del plan del Mercosur aspira a duplicar la oferta de gas natural en la región para el año 2040. Se estima que para entonces, el 75 % del consumo energético suramericano será local, con el gas natural desempeñando un rol central.

En paralelo, el bloque autorizará financiamiento por US$ 575 millones para obras de interconexión eléctrica entre Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, a través del Fondo de Convergencia Estructural (FOCEM), lo que reforzará la resiliencia energética regional.

Argentina apuesta a la eficiencia y sostenibilidad

El memorando también alinea con recomendaciones del Parlamento del Mercosur (PARLASUR), que impulsa un Plan de Eficiencia Energética regional. La iniciativa propone normas, incentivos fiscales y programas educativos para optimizar el uso energético y reducir emisiones de gases de efecto invernadero.

El propósito es articular una transición energética sostenible, que integre a gobiernos, sector privado y sociedad civil, con metas concretas y cooperación técnica.

Contexto político y diplomático

Estas acciones se dan en un momento de tensión política internacional. Aunque el presidente Javier Milei ha sido crítico del Mercosur por considerarlo una “prisión aduanera” , el gobierno ha adoptado un enfoque pragmático: flexibilizar el bloque para atraer inversiones extranjeras y fortalecer la inserción global.

Cancillería ha proclamado que la modernización del Mercosur es “vital” para abrir mercados y dinamizar la región, y destacó que quitar barreras y avanzar en integración energética puede ser un motor clave de desarrollo.

Un desafío regional con beneficios concretos

La integración energética facilitará el intercambio de electricidad y gas, mejorará la capacidad de respuesta ante eventos climáticos y permitirá optimizar costos logísticos.

A la vez, allanará el camino para que Vaca Muerta se convierta en un proveedor estratégico para países vecinos, consolidándose durante la próxima década.