La  reforma judicial  promovida por el expresidente López Obrador y respaldada por Morena  ha sido objeto de duras críticas en la prensa internacional. Diversos medios de alto prestigio han coincidido en señalar que el proceso para renovar al Poder Judicial mexicano careció de transparencia, participación  y legitimidad democrática.

El fracaso de la reforma se refleja en la baja participación ciudadana y  en la forma opaca y politizada  en que se diseñó el proceso. En lugar de fortalecer al Poder Judicial, los cambios impulsados por el oficialismo parecen destinados a subordinarlo.

Dos personas sentadas conversando de cerca mientras una tercera persona está detrás de ellas observando y sosteniendo unos lentes
AMLO impulsó la reforma al poder judicial y Sheinbaum la continuó. | La Derecha Diario

Desconfianza ciudadana y abstencionismo

Uno de los señalamientos más constantes ha sido el profundo rechazo social hacia la reforma.  Medios como  The Washington Post y France 24 destacaron que la abstención masiva en las votaciones revela el desinterés y la desconfianza de la ciudadanía. 

A pesar de la propaganda oficial, el mensaje fue claro: millones de mexicanos decidieron no validar con su voto una reforma que consideran impuesta. La falta de información, los perfiles cuestionables y la evidente intención de control político alejaron aún más a la población.

Persona mostrando varios boletos de colores mientras otra persona está a su lado en la calle

The Economist  fue aún más directo al calificar la elección como “un retroceso peligroso que erosiona los contrapesos del sistema democrático. Para el semanario británico, la verdadera intención detrás de la reforma es consolidar el poder absoluto de Morena sobre los tres poderes.

Irregularidades y politización del Poder Judicial

Además del abstencionismo, las inconsistencias técnicas y políticas del proceso han sido documentadas por medios como Reuters  y Deutsche Welle. Señalan que la mayoría de los perfiles propuestos no fueron evaluados por órganos independientes y no se aplicaron filtros técnicos rigurosos. Además, muchos candidatos carecen de la preparación jurídica mínima.

La falta de garantías  sobre la idoneidad de los futuros jueces, magistrados y ministros pone en riesgo la imparcialidad de la justicia mexicana. Expertos internacionales han advertido que esta reforma puede abrir la puerta a la persecución política y al uso del aparato judicial como herramienta de control.

Papeletas de votación escritas a mano con mensajes ofensivos dirigidos a un político mexicano

La Deutsche Welle  fue clara al advertir que México se encamina hacia un modelo autoritario disfrazado de democracia directa. Las consecuencias podrían ser graves: debilitamiento institucional, mayor impunidad y una justicia sometida al capricho del poder ejecutivo.

Mientras el gobierno de Morena  presume una “revolución judicial”, la realidad expuesta por la prensa internacional es muy distinta. Se trata de una farsa institucional, carente de apoyo popular, diseñada para someter al Poder Judicial en lugar de reformarlo con sentido democrático y técnico.