El inicio de los trabajos de la Comisión Permanente del Senado arrancó con exabruptos. La senadora del PAN, Lilly Téllez, protagonizó un intenso enfrentamiento con el coordinador de Morena en el Senado, Adán Augusto López.

Téllez cuestionó al exgobernador de Tabasco por presuntos vínculos con el crimen organizado y lo acusó de incurrir en gastos ostentosos, contradiciendo el discurso de austeridad de Morena.

Durante su intervención, Téllez lanzó una serie de preguntas directas:

“¿Con qué cárteles está usted asociado para haber dejado a Tabasco en ese nivel de violencia?”

“¿Tiene visa todavía? ¿Por qué se le ve tan preocupado, tan desencajado por la entrega de los Chapitos?”

“¿Cuánto costó su primera clase a París después de que Sheinbaum dijo que guardaran la austeridad?”

Hombre de traje oscuro con corbata roja sobre fondo rojo.
Mientras López fue gobernador de Tabasco, su estado se hundió en una crisis de violencia. | La Derecha Diario

Téllez vinculó sus preguntas al periodo de violencia que vivió Tabasco durante su mandato. También mencionó su viaje a París, que consideró una burla a la política de austeridad de Morena.

Adán Augusto López negó tener vínculos con el crimen organizado y defendió su gestión como gobernador.

Sobre el viaje a París, aclaró que no ha ido recientemente. Afirmó que su último viaje fue hace varios meses, para visitar a su hijo que estudia allá.

Un hombre con barba y cabello oscuro está rodeado de micrófonos y cámaras en un evento público.

El intercambio subió de tono cuando López acusó a Téllez de seguir ligada a la televisora donde trabajó. Afirmó que su actitud era más propia de una telenovela que de un Senado.

La tensión llevó al presidente de la Mesa Directiva, Gerardo Fernández Noroña, a decretar un receso de 10 minutos. Téllez, sin embargo, lo confrontó también.

Le exigió rendir cuentas sobre un viaje a Francia y cuestionó los gastos realizados en dicho traslado.

Dos personas en un entorno formal, una levantando la mano y la otra hablando frente a un micrófono.

Este enfrentamiento refleja la crisis de valores y la incongruencia del oficialismo. Los lujos de sus líderes y las sospechas de nexos criminales exigen respuestas claras. Acusaciones como estas se vuelven cada vez más comunes entre los altos mandos de Morena.