El 14 de mayo de 2015 quedó marcado como una de las noches más oscuras en la historia del Superclásico. Aquella revancha entre Boca y River, por los octavos de final de la Copa Libertadores,  terminó en escándalo tras un ataque con gas pimienta a los jugadores del equipo visitante en plena Bombonera. A una década del incidente, Rodolfo D’Onofrio, entonces presidente de River, no dudó en calificar el episodio como “un atentado“.

El conjunto de Núñez había ganado 1-0 en el partido de ida. En la vuelta, con el marcador igualado sin goles y al momento de ingresar al campo para disputar el segundo tiempo, varios futbolistas de River fueron rociados con gas pimienta desde el túnel inflable que conecta los vestuarios con la cancha.

Un grupo de personas vestidas con camisetas amarillas y azules se encuentra detrás de una reja en un evento deportivo, con un cronómetro en la esquina superior izquierda y el logo de Fox Sports en la parte inferior.
El momento en el que “El Panadero” tiró el gas pimienta en la manga | La Derecha Diario

Fui a defender a mis jugadores“, explicó D’Onofrio, quien ingresó al campo de juego en medio del caos. En diálogo con Clarín, el ex dirigente recordó el contexto hostil que estaba desde el arranque: “Había carteles como de guerra, que decían: ‘De acá no salen vivos’“.

D’Onofrio relató que tomó conciencia de la gravedad del ataque cuando recibió un mensaje de un reconocido oftalmólogo, quien le advirtió sobre  posibles lesiones oculares severas en los jugadores afectados. “Fue una reacción instintiva. Bajé a la cancha porque podían ser mis hijos“, dijo.

Un grupo de personas en un evento deportivo, algunas con expresiones serias y otras discutiendo, mientras un hombre mayor camina en el centro de la imagen.

Sobre su conversación con el árbitro Darío Herrera, el expresidente de River afirmó: “Le dije ‘Señor, lo hago responsable de la salud de los jugadores’. Nada más. Todo lo que se dijo después es mentira“.

Según D’Onofrio,  algunos jugadores presentaban quemaduras en la piel y daños visibles en sus camisetas. También advirtió que el ataque pudo haber sido aún más grave: “Hasta podrían haber prendido fuego la manga“.

Un grupo de jugadores de fútbol con camisetas blancas y rojas en un estadio lleno de espectadores.

Fue un atentado, porque un cosa es que les tiren dos o tres cositas, y otra cosa es que rompan una manga y por esa manga hagan lo que hicieron“, agregó el ex dirigente de River. “Que no te quepa duda: volvería a hacerlo“, concluyó, en referencia a su decisión de bajar al campo de juego.

Viaje a Paraguay y resolución de CONMEBOL

Tras el incidente, River reunió pruebas médicas y documentales, que fueron llevadas a la sede de la CONMEBOL en Paraguay por miembros del departamento legal del club millonario. “No podíamos pedir nada, sólo presentar lo sucedido“, explicó.

Finalmente, el ente sudamericano  suspendió el partido y decretó la clasificación de River a los cuartos de final. “Cuando hablaban de ‘escritorio’, me reía. Lo único que hice fue defender a mis jugadores y volvería a hacerlo“, reiteró D’Onofrio.

Para el dirigente, aquel hecho fue un punto de quiebre en su gestión: “El gas pimienta me marcó como presidente“, concluyó.

Un equipo de fútbol celebrando con un trofeo en el campo.