Diego “El Cholo” Simeone celebró sus 55 años en Italia, acompañado por su esposa Carla Pereyra y sus hijos. El entrenador del Atlético de Madrid eligió Nápoles como destino para su festejo, ciudad que caminó de punta a punta durante una jornada dedicada al relax, los recuerdos y la unión familiar.
Tras viajar en un avión privado, la familia Simeone llegó a Nápoles para pasear por sus calles y revivir la memoria de dos figuras emblemáticas: Diego Maradona y el Papa Francisco. Las imágenes no fueron compartidas por el propio Simeone, pero sí por su esposa y su hijo Giuliano, quienes publicaron una galería de momentos especiales en redes sociales.

Durante la mañana, Diego y Carla compartieron una postal familiar junto a sus hijas Francesca y Valentina. Más tarde, se sumaron Giuliano Simeone y su pareja, Irene Ariza, para recorrer sitios simbólicos de la ciudad italiana.

Asado al estilo argentino y cena de cierre
Uno de los momentos más destacados fue un asado improvisado por El Cholo junto a sus hijos Giuliano y Giovanni. Los tres encendieron un fuego al mejor estilo argentino, disfrutaron de la comida casera y posaron sonrientes para la cámara de Carla.

Por la noche, la celebración continuó con una cena íntima en un restaurante elegante. Allí, Diego posó con todos sus hijos y su esposa, en un ambiente distendido y familiar. En la mesa se destacó una torta con una frase que reflejó el espíritu del festejo: “Y si viene una curva, acelera”.
Aunque vive en Madrid consolidado como DT del equipo en el que juega Rodrigo De Paul, Simeone optó por celebrar su nuevo año rodeado de afecto y en un destino cargado de significado futbolero.