El Frente Para la Victoria (FPV) oficializó este miércoles la ruptura de su acuerdo político con Evo Morales. Eliseo Rodríguez, jefe del partido, anunció la decisión en conferencia de prensa desde Cochabamba. Afirmó que el  convenio   suscrito  con Morales  “ya  no  va” y que el FPV tomará su propio rumbo electoral.

La decisión fue tomada luego de que el exdictador mencionara la posibilidad de postular por otra sigla. Rodríguez consideró esas palabras suficientes para dar por terminado el acuerdo.

Morales había firmado en febrero un pacto con el FPV para participar en las elecciones del 17 de agosto. Sin embargo, en las últimas semanas se generaron tensiones por el manejo de candidaturas. El detonante habría sido la difusión de una lista de aspirantes a vicepresidente elaborada por el FPV, el evismo no fue consultado.

Según Rodríguez, Morales buscaba controlar la alianza como si se tratara de su propio partido. Dijo que Evo era solo un invitado y no podía imponer condiciones. También cuestionó que el exdictador no cumplía los requisitos constitucionales para postular y aseguró que el FPV tiene su propio liderazgo.

Desde el lado evista, la ruptura fue minimizada por dirigentes como el senador Leonardo Loza. El legislador cocalero aseguró que tienen “bastantes opciones” para continuar con la postulación de Morales.

Un hombre con un micrófono y guirnaldas de colores alrededor del cuello habla en un evento en interiores, mientras otras personas están sentadas a su alrededor.
El exdictador Evo Morales mostró su molestia | La Derecha Diario

También, indicó que la dirigencia nacional y el Pacto de Unidad anunciarán próximamente una nueva sigla. Dijo además que no permitirán que se sabotee el proceso que lidera Morales. Pidió unidad a la militancia para enfrentar los obstáculos.

En el entorno jurídico de Morales también hubo críticas a la forma en que se rompió el acuerdo. Wilfredo Chávez, abogado del exmandatario, reprochó que la decisión haya sido comunicada públicamente.

Además, afirmó que lo correcto era dialogar antes de dar por terminado el pacto. Señaló que aún se gestionan trámites ante el TSE y que Morales no tiene sigla propia. Por ello, el FPV era clave para su participación.

¿El evismo buscará venganza?

Un hombre con gafas y chaqueta de cuero habla frente a un micrófono con la bandera de Bolivia de fondo.

El abogado también advirtió con posibles acciones legales, porque se debe verificar si el rompimiento tiene sustento legal. Calificó de “hormonal” la reacción de Rodríguez ante declaraciones recientes de Morales. Añadió que cualquier cambio en el acuerdo debía haberse discutido formalmente y no descartó que se busque otro instrumento político para postular.

Un mes antes, Rodríguez ya había señalado que Morales no elegiría a los candidatos del FPV. Dijo que las decisiones serían tomadas por comisiones mixtas y los sectores sociales, rechazó cualquier imposición del exdictador. También habían anunciado que la candidatura a vicepresidente podría recaer en una mujer, esa posibilidad tampoco fue bien recibida en el entorno evista.

La situación se tornó más tensa cuando el FPV difundió cuatro nombres para acompañar a Morales como vicepresidente. Entre los propuestos estaban Eliseo Rodríguez, Freddy Mamani, David Mamani y Luis Paco. Ninguno fue tomado en cuenta por los evistas durante su ampliado en el trópico, ellos propusieron a Eduardo Rodríguez Veltzé, quien declinó la invitación.

Morales, por su parte, se limitó a expresar su esperanza de que se respete el acuerdo. Reconoció que recibió ofrecimientos de otros actores políticos. Sin embargo, aseguró que no revelaría más detalles por razones de seguridad y reiteró que su movimiento cocalero tiene respaldo popular.

Desde el ampliado evista en el trópico se había anunciado que Morales postularía bajo la sigla Evo Pueblo. Este nombre, sin embargo, no está inscrito en el TSE y requiere el respaldo de un partido reconocido. Por ello, FPV era una opción viable, pero la ruptura obliga ahora al evismo a negociar con otras organizaciones. 

El FPV también enfrenta su propio desafío legal, en 2020 no alcanzó el 3% mínimo de votación requerido, lo que limita su vigencia. Pese a ello, mantiene su personería jurídica por resoluciones internas. La viabilidad de su participación en las elecciones aún debe ser confirmada por el TSE. 

El acuerdo roto también deja en evidencia la dificultad de construir alianzas sólidas, las desconfianzas y agendas personales minan los pactos antes de consolidarse. La política sigue marcada por rupturas inesperadas y liderazgos conflictivos. 

Lo cierto es que el sindicado por pedofilia se quedó sin partido, el FPV ya no lo respaldará y alista su propia fórmula. El evismo busca una nueva sigla mientras mantiene la inconstitucional candidatura de Morales.