La crisis política de San Lorenzo no se detiene y este martes sumó un nuevo capítulo con las renuncias de Martín Cigna al cargo de Secretario General y de Uriel Barros al de Prosecretario, además de sus respectivos lugares como vocales. Sus decisiones se da en medio de un clima de tensión tras el regreso de Marcelo Moretti a la presidencia del club.
Cigna explicó, en una carta dirigida a Julio Lopardo, vicepresidente a cargo de la conducción, que su salida responde a “sus más firmes convicciones” y a la necesidad de priorizar “la responsabilidad y el bienestar institucional“, además de cumplir con la palabra empeñada públicamente ante los socios. La dimisión comenzará a regir una vez que sea tratada en la próxima reunión de Comisión Directiva, con el fin de no entorpecer el funcionamiento cotidiano del club.

Por su parte, Barros ya había firmado la renuncia “hace un par de semanas“, pero por “diferentes cuestiones de las disciplinas” que tenía en su órbita no se había hecho pública. “También prioricé básquet CASLA por sobre mi interés, quedando expuesto al escarnio por no publicarla. Ojalá este paso traiga la paz y el orden que necesitamos“, agregó.

Estas bajas se suman a las renuncias de la semana pasada de Marcelo Culotta y Agustina Nordestrom, referentes opositores de los espacios Orden y Progreso Sanlorencista y Volver a San Lorenzo, quienes habían llamado a otros dirigentes a imitar su decisión para forzar una acefalía y así abrir el camino hacia un cambio en la conducción.
¿Se acerca la acefalía?
Con estas renuncias, el tema de la acefalía vuelve a estar en boca de los hinchas. De acuerdo al estatuto del club, para que San Lorenzo pueda convocar a elecciones anticipadas deberían renunciar 15 de los 20 miembros de la Comisión Directiva.
Hasta el momento, se hicieron efectivas siete (Néstor Navarro, Daniela Méndez Righi, Pablo Levalle, Marcelo Culotta, Agustina Nordenstrom, Martín Cigna y Uriel Barros), por lo que faltarían al menos ocho dimisiones más que se cumplan los requisitos.