Tras la divulgación de un video de un ecuatoriano que grabó imágenes del examen de Examen Único de Residencias Médicas, el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones destacó que hoy se valora el mérito.

“Nuestro objetivo es cuidar la meritocracia y a cada profesional que se preparó con honestidad para formar parte del sistema de salud. Esa es nuestra obligación”, exptesó Lugones en un posteo en X.

En medio de la implementación de reformas profundas para restaurar la cultura del esfuerzo en la Argentina,  el Gobierno de Javier Milei se enfrenta a una nueva muestra de cómo el sistema anterior había cedido terreno al oportunismo y a la trampa.

Persona sosteniendo una hoja amarilla con preguntas impresas mientras está sentada detrás de otras personas en un auditorio, con el logo de La Derecha Diario en la esquina superior derecha
Examen de Residencias Médicas. | La Derecha Diario

El mencionado examen de residencias médicas —instancia clave para acceder a una formación profesional de excelencia en el sistema público— quedó envuelto en un escándalo que involucra prácticas de fraude académico ejecutadas con tecnología de punta por postulantes, en su mayoría  extranjeros.

Mario Lugones y la meritocracia

En su posteo en X, Lugones destacó la labor del Ministerio de Salud. 

“Este es el caso más simbólico de lo que ocurrió en los exámenes de residentes.  La persona del video sacó 92 puntos filmando el examen con anteojos especiales, engañando no solo a un sistema, sino que le quiso robar el lugar a un médico honesto que estudió y se preparó. Por eso, desde el Ministerio de Salud frenamos la pelota y validamos uno por uno los casos sospechosos”, expresó.

Hombre mayor con gafas y bigote usando traje gris y corbata azul mientras sostiene un micrófono frente a un fondo azul con logotipos blancos

“Muchos de los puntajes anómalos provienen de instituciones del exterior cuyos sistemas académicos no exigen lo mismo ni aplican controles de calidad comparables.  Durante años, el sistema aceptó títulos sin verificar si realmente reflejaban mérito y preparación.  Este Gobierno cambió esa lógica: hoy se defiende el mérito, y también a quienes se formaron con esfuerzo en las universidades argentinas”, agregó.

“La responsabilidad operativa del examen —incluyendo la seguridad para evitar copias— fue del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La sede fue Parque Roca.  Todo estuvo a cargo del GCBA. Nuestro objetivo es cuidar la meritocracia y a cada profesional que se preparó con honestidad para formar parte del sistema de salud. Esa es nuestra obligación”, cerró.