La polémica generada por los comentarios de Diego “Chavo” Fucks y Daniel Arcucci en ESPN contra Davoo Xeneize sigue sumando voces. Luego de la respuesta serena pero firme del propio streamer, ahora se sumaron La Cobra y Coscu, dos referentes del mundo digital que salieron a respaldarlo con fuerza.
Desde su cuenta de X, La Cobra fue tajante: “Te das cuenta que un streamer está haciendo las cosas bien, cuando un programa de fútbol que fue líder durante años tiene que salir a tirarle la mala a un pibe de 20 años para que alguien se entere de su existencia. Están acabados, lo saben“.

El mensaje apuntó directamente a lo que muchos ven como una reacción del periodismo tradicional ante el avance imparable de las nuevas plataformas y sus protagonistas.
Por su parte, Coscu, uno de los streamers más influyentes del país, también expresó su apoyo sin rodeos: “Amigo, la envidia que tienen se nota a kilómetros. Ese pibe del que hablan está ahí porque tiene todo lo que ustedes no pudieron conseguir: el cariño genuino de la gente y el privilegio de poder hablar de fútbol en el living de su casa“.
Y agregó una sentencia que resume la grieta generacional: “Los tiempos cambiaron. Toca aceptar que Davo es 10 veces más relevante que los dinosaurios en peligro de extinción“.

El trasfondo del conflicto
Todo comenzó cuando Fucks y Arcucci hicieron comentarios despectivos en televisión hacia “los pibitos que hablan toda la noche y se hacen millonarios“, en una clara alusión a Davoo. Sin nombrarlo directamente, cuestionaron su rol, su vestimenta y su supuesta falta de experiencia.
Arcucci y Fucks contra Davoo
Davoo eligió no confrontar directamente, pero dejó clara su postura: no va a alimentar el conflicto ni generar contenido con base en eso. Aun así, remarcó su compromiso con su comunidad y asumió con madurez que la crítica forma parte del juego cuando se tiene visibilidad.
La respuesta de Davoo
La reacción de figuras como La Cobra y Coscu muestra que el respaldo trasciende el fanatismo por Boca. Davoo se convirtió en un símbolo de cómo el nuevo ecosistema digital desafía a los medios tradicionales. Y también en cómo ese choque, inevitable, muchas veces genera resistencia.