En Alemania, una reciente declaración de Jette Nietzard, presidente de la organización juvenil del partido Los Verdes (Grüne Jugend), ha generado gran polémica en el país.

Durante un evento del programa ”radioeins- und Freitag-Salon”, transmitido por la emisora pública RBB, Nietzard insinuó que podría ser necesario recurrir a la resistencia armada si la AfD (Alternativa para Alemania) llegara a formar parte de un gobierno en 2029.

En sus palabras: ”¿Cómo se ve la resistencia entonces? ¿Es intelectual, quizás con armas?” La dirigente de la juventud verde se abstuvo de posicionarse personalmente, pero sugirió que la sociedad debería debatir si estaría dispuesta a esconder nuevamente a personas perseguidas o incluso defender físicamente el parlamento.

Al ser preguntada si eso implicaría ir contra la voluntad democrática de los votantes, Nietzard respondió ineptamente: ”Contra el fascismo”.

Joven de cabello rubio y camiseta negra sentada en una mesa con botellas de agua al fondo en un ambiente de conferencia
Nietzard se abstuvo de posicionarse personalmente frente a sus declaraciones y fue criticada por todo el arco político | La Derecha Diario

Estas declaraciones han sido duramente criticadas por diversos sectores políticos y sociales, pues implican una posible justificación de la violencia política frente a una elección democrática, lo cual es extremadamente peligroso para cualquier sistema constitucional.

En una democracia sólida como la alemana, el uso de la violencia o la amenaza de recurrir a armas contra un partido legítimamente elegido atenta contra los principios básicos del Estado de derecho.

La AfD, es una formación política legalmente reconocida que representa a millones de ciudadanos alemanes preocupados por temas como la inmigración masiva,  la identidad nacional, la seguridad, y la soberanía política.

Mujer hablando en un podio con fondo azul y logotipos de AfD

El hecho de que partidos como el de Nietzard consideren legítimo llamar a la violencia si un partido con respaldo popular entra al gobierno revela una tendencia preocupante hacia la intolerancia ideológica en múltiples sectores de la izquierda.

Además, esta no es la primera vez que Nietzard se ve envuelta en escándalos públicos. Hace pocas semanas, posó con un suéter que llevaba las siglas ”A.C.A.B.”, comúnmente interpretadas como “All Cops Are Bastards”  (Todos los policías son bastardos), lo que le valió críticas tanto de los sindicatos policiales como de miembros de su propio partido.

Más recientemente, generó otra ola de indignación tras calificar el ataque terrorista de Hamás contra civiles israelíes, en el que murieron más de 1.200 personas, como una simple ”operación militar”. El video fue eliminado y ella se disculpó, pero el daño a su imagen ya estaba hecho.

Mujer joven de cabello rubio y lacio hablando frente a dos micrófonos con fondo verde

La constante radicalización en el discurso de líderes juveniles como Nietzard refleja una peligrosa deriva dentro de numerosos sectores de la política progresista alemana. 

Esto no solo erosiona la confianza pública en las instituciones, sino que también justifica acciones intolerantes bajo el pretexto de luchar contra el ”fascismo”, término que a menudo se utiliza de manera indiscriminada para desacreditar a rivales ideológicos.