Esta semana, pasquínes como el New York Times o el Wall Street Journal publicaron artículos donde se brindaban los  detalles de una supuesta reunión ocurrida en mayo entre Trump y su  fiscal general  donde  la funcionaria le informaba al presidente que su nombre surgía en los documentos del caso Epstein. 

Estos artículos se enmarcan dentro de una operación por parte de la prensa demócrata  que busca ligar a Trump -por todos los medios posibles- con las actividades criminales  que el financista pedófilo llevaba a cabo clandestinamente. 

Tal es esta ambición que el Journal llegó a afirmar sin presentar una sola prueba que Trump le escribió en 2003  una sugestiva carta de cumpleaños a Epstein.

El pasquín se niega a publicar la supuesta carta para que los lectores comprueben su autenticidad y fue demandado por difamar al presidente recientemente. 

Un hombre de cabello canoso abraza a una mujer de cabello oscuro mientras ambos sonríen en lo que parece ser una fiesta o reunión social
Epstein y Maxwell fotografiados en un evento. | La Derecha Diario

La respuesta del Departamento de Justicia

Alertados por esta operación, el Departamento de Justicia lanzó un comunicado este jueves aclarando los hechos.  

“Como parte de nuestra sesión informativa de rutina, pusimos al presidente al tanto de los hallazgos”, dijeron Bondi y el fiscal general adjunto Todd Blanche en una declaración conjunta. Ambos fiscales  llegaron a la conclusión que en los archivos no había nada que justificase una investigación o imputación adicional. 

Es que ya se sabía que el  nombre de Trump aparecía en documentos relacionados con esta causa, lo que no implica necesariamente una mala conducta.

Ambos magnates, afines al mundo de las finanzas y de la alta esfera neoyorquina, socializaron a principios de los 2000 hasta que Trump cortó con este vinculo al tomar conocimiento de las actividades de Epstein. 

Un hombre de traje azul y corbata roja está de pie junto a una mujer que habla en un podio presidencial en una sala con cortinas doradas y un retrato antiguo en la pared.

Trump echó a Epstein de Mar-a-Lago

En 2007, una investigación del Miami Herald reveló que el magnate republicano revocó la licencia de Epstein en Mar-a-Lago al enterarse de que el financista había acosado a la hija adolescente de una socia  del club de golf de Trump. 

En 2020, el presidente confirmó este suceso diciendo que “no era fan” de Epstein y que lo echó de Mar-a-Lago, añadiendo que no habían hablado en los últimos 15 años.

Bradley Edwards, abogado de una docena de víctimas de la red de trata del financista, elogió la actitud que el republicano para con sus representadas, afirmando que cuando la causa judicial todavía estaba en etapas tempranas Trump fue el único que se ofreció a colaborar. 

“Lo único que puedo decir sobre el presidente Trump es que es la única persona que, en 2009, cuando envié muchas citaciones a mucha gente con la que quería hablar, fue la única persona que agarró el teléfono y dijo te diré lo que necesitas saber”, sentenció el letrado. 

Dos hombres mayores, uno con traje azul y corbata roja sobre fondo azul, el otro con camisa clara frente a un pizarrón con fórmulas.

El gobierno ordena a sus fiscales llegar a la verdad del caso

Epstein fue encontrado muerto a los 66 años en lo que se dictaminó como un suicidio en su celda en una comisaria de Manhattan en 2019. La noticia de su muerte se conoció unas semanas después de que el mismo haya sido imputado por gravisimos delitos como el tráfico de menores. 

Mientras estuvo Joe Biden  en la presidencia, los detalles del aparente suicidio no se hicieron públicos, centrándose en cambio los fiscales federales en llevar a juicio a Ghislaine Maxwell, quien el gobierno acusaba de ser la cómplice principal de las operaciones de su exnovio. 

Trump instruyó al vicefiscal Blanche que entreviste a Maxwell. Simultáneamente, el  gobierno  presentó en los distintos juzgados del país que investigaron a Epstein una solicitud para desclasificar los documentos  judiciales, una solicitud que ya fue negada por una jueza federal puesta por Obama. 

Hombre con traje oscuro y corbata roja sentado en una audiencia rodeado de otras personas en un ambiente formal