Un tribunal administrativo de Berlín ha dado un paso crucial en la lucha contra el antisemitismo al autorizar que Lahav Shapira, un estudiante judío agredido en febrero de 2024, lleve a juicio a la Universidad Libre de Berlín (FU) por su presunta inacción frente a actos de odio antisemita.
La denuncia no apunta sólo a un ataque físico. Shapira sostiene que la universidad ha incumplido su deber legal de proteger a los estudiantes frente a la discriminación, tal como lo estipula la Sección 5b (2) de la Ley de Educación Superior de Berlín.
Esta disposición obliga a las universidades a prevenir la discriminación por razones de origen étnico o atribución antisemita, y a eliminarla cuando exista.
Durante la audiencia, Shapira relató cómo grupos estudiantiles pro-palestinos han organizado eventos con consignas abiertamente antisemitas bajo títulos como “Cómo globalizamos la Intifada”. En ese ambiente, explicó, asistir a clases implica aceptar insultos y, en algunos casos, incluso encontrarse con aulas bloqueadas.

El juez Edgar Fischer consideró que hay motivos suficientes para avanzar a juicio, que se celebrará en octubre. “La universidad deberá explicar qué medidas ha tomado para proteger a sus estudiantes judíos”, afirmó la abogada de Shapira, Kristin Pietrzyk, quien celebró la decisión como “un gran éxito”.
Los ataques antisemitas se han multiplicado en Europa desde el 7 de octubre de 2023.
Desde la sociedad civil, también se alzan voces en respaldo del estudiante. Heike Kleffner, directora de la Asociación de Víctimas de la Violencia de Extrema Derecha y Antisemitismo, subrayó que el caso es de importancia fundamental: “Las universidades tienen la obligación legal y moral de garantizar la seguridad y la dignidad de todos sus alumnos”.
El juicio no sólo pondrá a prueba a la FU de Berlín, sino también el compromiso de las instituciones europeas con la lucha contra el antisemitismo.