{"id":14902,"date":"2025-08-17T12:32:00","date_gmt":"2025-08-17T12:32:00","guid":{"rendered":"https:\/\/verdadincomodadiario.ar\/?p=14902"},"modified":"2025-08-17T12:32:00","modified_gmt":"2025-08-17T12:32:00","slug":"san-martin-en-grand-bourg-asi-fue-la-vida-del-libertador-en-francia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/verdadincomodadiario.ar\/?p=14902","title":{"rendered":"San Mart\u00edn en Grand Bourg: as\u00ed fue la vida del Libertador en Francia"},"content":{"rendered":"<p>Luego de dejar Sudam\u00e9rica para siempre, <strong>el Gral. Jos\u00e9 de San Mart\u00edn se estableci\u00f3, primero en Bruselas (B\u00e9lgica), para despu\u00e9s mudarse a Par\u00eds<\/strong>, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, per\u00edodo en el que tambi\u00e9n aprovech\u00f3 para viajar por Europa. Tal vez fue en la capital gala que volvi\u00f3 a coincidir con el sevillano <strong>Alejandro Aguado y Ram\u00edrez, marqu\u00e9s de las Marismas del Guadalquivir; un antiguo compa\u00f1ero de armas suyo en el Ej\u00e9rcito Espa\u00f1ol.<\/strong><\/p>\n<p>En efecto, <strong>Aguado hab\u00eda participado en la Guerra de la Independencia espa\u00f1ola, luchando contra Napole\u00f3n, en las primeras batallas m\u00e1s resonantes de ese conflicto.<\/strong> Sin embargo, despu\u00e9s de la ca\u00edda de Sevilla, a manos de los galos, quiz\u00e1s por sus ideas liberales<strong>; Aguado se pas\u00f3 al bando de los invasores; lo que le vali\u00f3 que lo tildaran de \u201cafrancesado\u201d. Sirvi\u00f3 en las fuerzas francesas hasta el final de las Guerras Napole\u00f3nicas<\/strong>. Vuelto al trono Fernando VII, para evitar las represalias y ser tratado como traidor, emigr\u00f3 a Par\u00eds; donde ya como civil, tal vez gracias a su origen jud\u00edo, prosper\u00f3 en el mundo de los negocios de aquella \u00e9poca; y se convirti\u00f3 en el hombre m\u00e1s rico de Francia. Fue un gran emprendedor y destacado empresario, que invirti\u00f3 en los proyectos m\u00e1s trascendentes de comercio exterior, infraestructura, obra p\u00fablica y la banca de Europa Occidental. \u00a0<strong>Lleg\u00f3 a ser el banquero m\u00e1s importante de su tiempo. Era una persona generosa, un destacado mecenas y protector de artistas, refugiados, emigrados; as\u00ed como tambi\u00e9n antiguos amigos, paisanos y compatriotas suyos.<\/strong><\/p>\n<div class=\"inter_image image_horizontal\">\n<picture><source class=\"img-responsive\" type=\"image\/webp\" data-srcset=\"https:\/\/filesedc.com\/uploads\/image\/post\/2025\/08\/imagen3-1755382509299_300_200.webp 300w, https:\/\/filesedc.com\/uploads\/image\/post\/2025\/08\/imagen3-1755382509299_630_420.webp 630w, https:\/\/filesedc.com\/uploads\/image\/post\/2025\/08\/imagen3-1755382509299_760_507.webp 760w, https:\/\/filesedc.com\/uploads\/image\/post\/2025\/08\/imagen3-1755382509299_1200_800.webp 1200w, https:\/\/filesedc.com\/uploads\/image\/post\/2025\/08\/imagen3-1755382509299_1600_1067.webp 1600w, \"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/derechadiario.com.ar\/filesedc\/uploads\/image\/post\/2025\/08\/imagen3-1755382509299_1200_800.webp\" class=\"img-responsive lazyload\" alt=\"Hombre elegantemente vestido sentado en un escritorio antiguo con libros y plumas, mientras otra persona aparece al fondo en una habitaci\u00f3n contigua\" title=\"Hombre elegantemente vestido sentado en un escritorio antiguo con libros y plumas, mientras otra persona aparece al fondo en una habitaci\u00f3n contigua\"><\/picture>\n<div>\n<span class=\"img_footer\">San Mart\u00edn en Grand Bourg: as\u00ed fue la vida del Libertador en Francia <\/span>| <span class=\"img_author\">La Derecha Diario<\/span>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>\u00a0<em><strong>Alejandro Aguado y Ram\u00edrez, marqu\u00e9s de las Marismas del Guadalquivir<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Por esa \u00e9poca, la relaci\u00f3n entre San Mart\u00edn y Aguado se hizo a\u00fan m\u00e1s estrecha. Tal es as\u00ed, que Aguado design\u00f3 a San Mart\u00edn como el albacea de su cuantiosa herencia, as\u00ed como tutor de sus tres hijos y legatario de valiosas alhajas y condecoraciones personales.<\/p>\n<p>Con la ayuda de Aguado<strong>, San Mart\u00edn adquiri\u00f3, el 25 de Abril de 1834 una \u201cmaison\u201d en la comuna de \u00c9vry,<\/strong> a 27 km de Par\u00eds. Era su famosa casa de \u201cGrand Bourg\u201d, llamada as\u00ed para distinguirla de otra vecina: <strong>\u201cPetit Bourg\u201d, donde viv\u00eda el propio Aguado.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Grand Bourg era una casa de campo c\u00f3moda, de tres pisos, con comodidades para alojar a una familia: en la planta baja hab\u00eda un sal\u00f3n, el comedor y la cocina.<\/strong>\u00a0 El primer piso ten\u00eda cinco habitaciones y el segundo, tres. Estaba ubicada de un amplio parque de alrededor de una hect\u00e1rea. Ten\u00eda una huerta, con \u00e1rboles frutales, jard\u00edn, un invernadero y dependencias para guardar herramientas y enseres de jardiner\u00eda. En ese parque sol\u00eda encontrarse San Mart\u00edn con su amigo, el marqu\u00e9s, para compartir veladas y amenas charlas. El Libertador disfrutaba realizar la jardiner\u00eda en los espacios verdes de su propiedad.<\/p>\n<p>Al tiempo, su hija Mercedes se cas\u00f3 con <strong>Mariano Balcarce, hijo de su amigo, Antonio Gonz\u00e1lez Balcarce, el general responsable de la primera victoria de las armas patrias en Suipacha.<\/strong> Luego llegaron sus nietas (Mercedes y Josefa); que crecieron, tambi\u00e9n en Grand Bourg.<\/p>\n<p><strong>En 1835, San Mart\u00edn adquiri\u00f3 una propiedad en Par\u00eds, ubicada en la Rue Nueve Saint- Georges.<\/strong> A partir de all\u00ed, la vida del Libertador transcurrir\u00eda entre Grand Bourg y la capital gala. El ferrocarril permit\u00eda comunicar f\u00e1cil y r\u00e1pidamente ambas localidades, en dos horas y media, aproximadamente.<\/p>\n<p>El General pasaba la mayor parte del tiempo en su casa de campo, como se lo cont\u00f3 a Pedro Molina: \u00a0<strong>\u201cHace m\u00e1s de tres a\u00f1os que vivo retirado en este desierto; pero como en \u00e9l he encontrado el restablecimiento de mi salud y por otra parte la tranquilidad que en \u00e9l gozo es m\u00e1s conforme con mi car\u00e1cter y edad, lo prefiero a vivir en Par\u00eds, cuya residencia despu\u00e9s de ser contraria a mi salud yo no la encuentro buena m\u00e1s que para los que desean una sociedad activa o se hallan precisados a residir por sus negocios: si, como espero, la tranquilidad de nuestra patria se consolida en t\u00e9rminos que me aseguren poder pasar mi vejez en reposo, regresar\u00e9 a ella con el mayor placer, pues no deseo otra cosa que morir en su seno\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Su rutina, <strong>como buen militar retirado era sencilla y casi espartana. Se levantaba al alba, preparaba su desayuno y luego picaba su tabaco<\/strong>, que luego fumaba en pipa o en chala. Despu\u00e9s, <strong>limpiaba alguna pieza de su colecci\u00f3n de armas; realizaba trabajos de carpinter\u00eda o de jardiner\u00eda.<\/strong> Tambi\u00e9n ilustraba litograf\u00edas, con im\u00e1genes de barcos, paisajes marinos y escenas campestres; lo cual le recordaba su afici\u00f3n a la pintura en su \u00e9poca de juventud.<br \/>\u00a0<\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/derechadiario.com.ar\/filesedc\/uploads\/image\/post\/2025\/08\/imagen2-1755382489211_1200_800.webp\" class=\"img-responsive lazyload\" alt=\"Fotograf\u00eda antigua en blanco y negro de una casa grande de dos pisos con techo inclinado y varias chimeneas rodeada de \u00e1rboles sin hojas\" title=\"Fotograf\u00eda antigua en blanco y negro de una casa grande de dos pisos con techo inclinado y varias chimeneas rodeada de \u00e1rboles sin hojas\"><\/figure>\n<p><strong>Casa de Grand Bourg (Francia)<\/strong><\/p>\n<p>Fue en Grand Bourg que San Mart\u00edn recibi\u00f3 visitas ilustres, que lo recordaron. Juan Bautista Alberdi, Domingo Faustino Sarmiento, Felipe Varela, F\u00e9lix Fr\u00edas y otros destacados protagonistas de nuestra historia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo era San Mart\u00edn en esa \u00e9poca\u2019 Nada mejor que acudir al tucumano Alberdi, quien compartir\u00e1 con nosotros la desbordante emoci\u00f3n que sinti\u00f3 al conocerlo; primero en la casa de un amigo, en Par\u00eds<\/strong>; y luego nos contar\u00e1 sus sensaciones al viajar, por primera vez, en tren, para visitar al Libertador; desde la Ciudad de la Luz hacia la estaci\u00f3n de Ris; y de all\u00ed, en carruaje, media hora m\u00e1s, hasta la residencia de <strong>Grand Bourg:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cParis 14 de Setiembre de 1843.\u00a0El primero de Setiembre, \u00e1 eso de las 11 de la ma\u00f1ana, estaba yo en casa de mi amigo el se\u00f1or D. M. J. de Guerrico<\/strong>; con quien deb\u00edamos asistir al entierro de una hija del se\u00f1or Ochoa, poeta espa\u00f1ol, en el cementerio de Montmartre. Yo me ocupaba, en tanto que esper\u00e1bamos la hora de la partida, de la lectura de una traducci\u00f3n de <strong>Lamartine<\/strong>, cuando Guerrico se levant\u00f3, exclamando: \u00a0<strong>\u2018El General SAN MARTIN\u2019. Me par\u00e9, lleno de agradable sorpresa, \u00e1 ver la gran celebridad americana, que tanto ansiaba conocer. Mis ojos, clavados en la puerta por donde deb\u00eda entrar, esperaban con impaciencia el momento de su aparici\u00f3n. Entr\u00f3, por fin, con su sombrero en la mano; con la modestia y apocamiento de un hombre com\u00fan. \u00a1Qu\u00e9 diferente le hall\u00e9 del tipo que yo me hab\u00eda formado<\/strong>, oyendo las descripciones hiperb\u00f3licas que me hab\u00edan hecho de \u00e9l, sus admiradores en Am\u00e9rica!\u00a0<\/p>\n<p>Por ejemplo: <strong>Yo le esperaba m\u00e1s alto y no es sino un poco m\u00e1s alto que los hombres de mediana estatura. Yo le cre\u00eda un indio<\/strong>, como tantas veces me lo hab\u00edan pintado; y no es m\u00e1s que un hombre de color moreno, de los temperamentos biliosos.\u00a0<\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/derechadiario.com.ar\/filesedc\/uploads\/image\/post\/2025\/08\/imagen1-1755382407572_1200_1600.webp\" class=\"img-responsive lazyload\" alt=\"Retrato antiguo de un hombre mayor con cabello canoso y bigote, vestido con saco oscuro y corbata roja, sentado y mirando hacia un lado\" title=\"Retrato antiguo de un hombre mayor con cabello canoso y bigote, vestido con saco oscuro y corbata roja, sentado y mirando hacia un lado\"><\/figure>\n<p><strong>Yo le supon\u00eda grueso; y sin embargo de que lo est\u00e1, m\u00e1s que cuando hacia la guerra en Am\u00e9rica, me ha parecido m\u00e1s bien delgado<\/strong>; yo cre\u00eda que su aspecto y porte deb\u00edan tener algo de grave y solemne; pero le hall\u00e9 vivo y f\u00e1cil en sus ademanes; y su marcha, aunque grave, desnuda de todo viso de afectaci\u00f3n. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n su metal de voz, notablemente gruesa y varonil. Habla sin la menor afectaci\u00f3n, con toda la llanura de un hombre com\u00fan. Al ver el modo como se considera \u00e9l mismo, se dir\u00eda que este hombre no hab\u00eda hecho nada de notable en el mundo; porque parece que \u00e9l es el primero en creerlo as\u00ed.\u00a0<\/p>\n<p><strong>Yo hab\u00eda o\u00eddo que su salud padec\u00eda mucho; pero qued\u00e9 sorprendido al verle m\u00e1s joven y m\u00e1s \u00e1gil que todos cuantos generales he conocido de la guerra de nuestra independencia<\/strong>, sin excluir al general Alvear, el m\u00e1s joven de todos. El general San Martin padece en su salud cuando est\u00e1 en inacci\u00f3n, y se cura con solo ponerse en movimiento. De aqu\u00ed puede inferirse la fiebre de acci\u00f3n de que este hombre extraordinario debi\u00f3 estar pose\u00eddo en los a\u00f1os de su tempestuosa juventud. <strong>Su bonita y bien proporcionada cabeza, que no es grande, conserva todos sus cabellos, blancos hoy casi totalmente; no usa patilla, ni bigote a pesar de que hoy los llevan por moda hasta los m\u00e1s pac\u00edficos ancianos.<\/strong> Su frente, que no anuncia un gran pensador, promete sin embargo una inteligencia clara y despejada, un esp\u00edritu deliberado y audaz. Sus grandes cejas negras suben hacia el medio de la frente, cada vez que se abren sus ojos, llenos aun del fuego de la juventud. La nariz es larga y aguile\u00f1a; la boca peque\u00f1a y ricamente dentada, es graciosa cuando sonr\u00ede; la barba es aguda.\u00a0<\/p>\n<p><strong>Estaba vestido con sencillez y propiedad, corbata negra atada con negligencia<\/strong>, chaleco de seda negro, levita del mismo color, pantal\u00f3n mezcla celeste, zapatos grandes. Cuando se par\u00f3 para despedirse, acept\u00e9 y cerr\u00e9, con mis dos manos, la derecha del gran hombre que hab\u00eda hecho vibrar la espada libertadora de Chile y el Per\u00fa. En ese momento se desped\u00eda para uno de los viajes que hace en el interior de la Francia en la estaci\u00f3n del verano.\u00a0<\/p>\n<p>No obstante su larga residencia en Espa\u00f1a, <strong>su acento es el mismo de nuestros hombres de Am\u00e9rica, coet\u00e1neos suyos. En su casa habla alternativamente el espa\u00f1ol y franc\u00e9s<\/strong>, y muchas veces mezcla palabras de los dos idiomas, lo que le hace decir con mucha gracia, que llegar\u00e1 un d\u00eda en que se ver\u00e1 privado de uno y otro, \u00f3 tendr\u00e1 que hablar un patois de su propia invenci\u00f3n. Rara vez, \u00f3 nunca habla de pol\u00edtica. Jam\u00e1s trae \u00e1 la conversaci\u00f3n, con personas indiferentes, sus campa\u00f1as de Sud Am\u00e9rica; sin embargo, en general le gusta hablar de empresas militares.\u00a0<\/p>\n<p><strong>Yo hab\u00eda sido invitado por su excelente hijo pol\u00edtico<\/strong>, el se\u00f1or Don Mariano Balcarce, \u00e1 pasar un d\u00eda en su casa de campo en Grand Bourg, como seis leguas y media de Paris. Este paseo deb\u00eda ser para m\u00ed tanto m\u00e1s ameno cuanto que deb\u00eda hacerlo por el camino de hierro, en que nunca hab\u00eda andado. \u00a0<strong>A las once del d\u00eda se\u00f1alado, nos trasladamos con mi amigo, el se\u00f1or Guerrico, al establecimiento de carruajes de vapor de la l\u00ednea de Orleans<\/strong>, detr\u00e1s del Jard\u00edn de Plantas. El convoy que deb\u00eda partir pocos momentos despu\u00e9s, se compon\u00eda de 25 a 30 carruajes de tres categor\u00edas. Acomodadas las 800 \u00e1 1000 personas que hac\u00edan el viaje, se oy\u00f3 un silbido, que era la <strong>se\u00f1al preventiva del momento de partir.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un silencio profundo le sucedi\u00f3, y el formidable convoy se puso en movimiento apenas se hizo o\u00edr el eco de la campana, que es la se\u00f1al de partida.<\/strong> En los primeros instantes, la velocidad no es mayor que la de los carros ordinarios; pero la extraordinaria rapidez que ha dado \u00e1 este sistema de locomoci\u00f3n la celebridad de que goza, no tarda en aparecer. El movimiento entonces es insensible, \u00e1 tal punto que uno puede conducirse en el coche, como si se hallase en su propia habitaci\u00f3n. Los \u00e1rboles y edificios, que se encuentran en el borde del camino, parecen pasar por delante de la ventana del carruaje con la prontitud del rel\u00e1mpago, formando un soplo parecido al de la bala. A eso de la una de la tarde, se detuvo el convoy en Ris; de all\u00ed \u00e1 la casa del General San Martin hay una media hora, que anduvimos en un carruaje enviado en busca nuestra por el se\u00f1or Balcarce.\u00a0<\/p>\n<p><strong>La casa del General San Martin est\u00e1 circundada de calles est\u00e9riles y tristes, que forman los muros de las heredades vecinas<\/strong>. Se compone de un \u00e1rea de terreno igual, con poca diferencia a una cuadra cuadrada nuestra. El edificio es de un solo cuerpo y dos pisos altos. Sus paredes, blanqueadas con esmero, contrastan con el negro de la pizarra que cubre el techo, de forma irregular. Una hermosa acacia blanca da su sombra al alegre patio de la habitaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>El terreno que forma el resto de la posesi\u00f3n est\u00e1 cultivado con esmero y gusto exquisito; no hay un punto en que no se alce una planta estimable o un \u00e1rbol frutal. Dalias de mil colores, con una profusi\u00f3n extraordinaria, llenan de alegr\u00eda aquel recinto delicioso. Todo en el interior de la casa respira orden, conveniencia y buen tono. La digna hija del General San Martin, la se\u00f1ora Balcarce, \u00a0<strong>cuya fisonom\u00eda recuerda con mucha vivacidad la del padre<\/strong>, es la que ha sabido dar a la distribuci\u00f3n dom\u00e9stica de aquella casa, el buen tono que distingue su esmerada educaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<aside class=\"whatsappChannelText\"><a href=\"https:\/\/whatsapp.com\/channel\/0029VagEjILGE56eKjedWF2U\" rel=\"nofollow\" title=\"WhatsApp Link\"><img alt=\"Logo de WhatsApp\" class=\"lazyload\" data-src=\"https:\/\/derechadiario.com.ar\/filesedc\/uploads\/other\/whatsapp_icon_mid_article.png\" width=\"32\" height=\"32\"><\/a> <a href=\"https:\/\/whatsapp.com\/channel\/0029VagEjILGE56eKjedWF2U\" rel=\"nofollow\" title=\"WhatsApp Link\"><strong>NO SE PIERDAN NINGUNA NOTICIA<\/strong>: Click aqu\u00ed para sumarte <strong>GRATIS<\/strong> al canal de noticias de <strong>La Derecha Diario en WhatsApp.<\/strong><\/a><\/aside>\n<p><strong>El General ocupa las habitaciones altas que miran al norte. He visitado su gabinete lleno de la sencillez y m\u00e9todo de un fil\u00f3sofo<\/strong>. All\u00ed, en un \u00e1ngulo de la habitaci\u00f3n, descansaba impasible colgada al muro, la gloriosa espada que cambi\u00f3 un d\u00eda la faz de la Am\u00e9rica occidental. Tuve el placer de tocarla y verla \u00e1 mi gusto; es excesivamente curva, algo corta, el pu\u00f1o sin guarnici\u00f3n; en una palabra, de la forma denominada vulgarmente moruna. Est\u00e1 admirablemente conservada; sus grandes virolas son amarillas, labradas, y la vaina que la sostiene es de un cuero negro graneado, semejante al del jabal\u00ed. La hoja es blanca enteramente, sin pavon ni ornamento alguno. A su lado, estaban tambi\u00e9n las pistolas grandes inglesas, con que nuestro guerrero hizo la campa\u00f1a del Pac\u00edfico\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luego de dejar Sudam\u00e9rica para siempre, el Gral. Jos\u00e9 de San Mart\u00edn se estableci\u00f3, primero en Bruselas (B\u00e9lgica), para despu\u00e9s mudarse a Par\u00eds, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, per\u00edodo en el que tambi\u00e9n aprovech\u00f3 para viajar por Europa. 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