El arte impune de pasarse la fila

El arte impune de pasarse la fila

Después de salir de los tribunales —esa moderna catedral donde el ciudadano expía obligaciones burocráticas—, me detuve en una cafetería. Al acercarme al mostrador, la joven barista, delgada, atenta, con gorra negra, me pidió esperar mientras terminaba una orden...